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Mi Blog

Fidel Salgueiro*

Este blog recoge todo el trabajo que publique para el diario El Universal de Caracas en su edición impresa, entre los años 2002 y 2007, así como otros trabajos de mi autoría. Escribir para El Universal, en esos años, fue un total disfrute. Debo agradecerle a Miguel Maita -el director de la pagina de opinión del periódico- esa oportunidad. Sembró en mi algo que no he podido soltar y es la necesidad de escribir

En el blog destaco las experiencias escritas, como ya mencione, entre 2002 y 2007, en medio de años muy difíciles de confrontación en los cuales los venezolanos vivimos la corta caída de Chavez el 11 de abril de 2002, el paro cívico nacional de 2003, el referéndum revocatorio contra Hugo Chavez de 2004 y la desacertada decisión de no asistir a las elecciones parlamentarias del año 2005 y otros eventos no menos importantes de nuestra vida nacional.

En este espacio aspiro seguir reflejando toda mi obra y aquella que pueda ir escribiendo como testimonio de vida. Un ejemplo de ello es la entrevista que tuve la oportunidad realizarle al presidente Felipe Gonzalez en julio de 2016, y quien este interesado puede leer en este blog, junto con un relato de la vida de Hector Lavoe entre otras lecturas.

Espero que los disfruten

*Escritor actualmente escribe desde Barcelona, España

Palabras clave : La Mirada del Mar, El extraño caso del asesino del Raval, Memoria histórica, Revolución venezolana, socialismo del siglo XXI; humor político, Blog, Fidel Salgueiro, Venezolanos en España, Venezolanos en el mundo, Venezolanos en Barcelon

Leer un capitulo del extraño caso del asesino del Raval

El interrogatorio de Boris Sokolov

I

Eran las nueve de la noche y el San Petersburgo recién abría sus puertas. Pau y Montse se enfundaron el chaleco Nidec. Comprobaron el cargador de sus respectivas armas de reglamento que, esperaban no tener que utilizar. Abrigaban la esperanza de que Boris las acompañase a la sede de la Brigada de Homicidios sin ofrecer resistencia. Solo querían hablar él, no era un interrogatorio formal.

No llevaban una orden de detención y las precauciones con las armas y chalecos eran instrucciones precisas de Marc «con los rusos nunca se sabe».

En la entrada del San Petersburgo preguntaron al fortachón de la puerta por Boris, que les respondió con otra pregunta:

—¿Quién lo busca? —las dos investigadoras mostraron sus placas de detectives y adicionalmente Pau comento:

—Es solo un tema de rutina. Venimos a conversar con Boris Sokolov.

El fortachón habló en ruso desde el transistor que portaba, recibió otra respuesta en ruso y las conminó a pasar a la barra del local, donde el mafioso y dueño del stripclub las estaba esperando.

—¿Qué quieren de Boris? —preguntó.

—Solo conversar contigo —respondió Pau.

—¿De qué quieren conversar?

—¿Conoces a esta chica? —comentó Montse y le mostró la foto de Lera.

—¿Por qué Boris debería conocerla?

—Porque es ucraniana y pensamos que es una de tus chicas.

—No la conozco. Y Boris no tiene chicas.

Algo incómoda con las respuesta Pau dijo:

—Estamos aquí por un asunto de la Brigada de Homicidios. Podemos hacerlo por las buenas y vienes con nosotras o podemos hacerlo por las malas y en veinte minutos los agentes de narcóticos estarán en tu negocio buscando drogas y fastidiando a todos tus clientes. Tú decides.

—Aquí no hay drogas —respondió tajantemente—, pueden revisar lo que quieran. Otro fortachón se acercó a Boris y en ruso preguntó:

—¿Desea que las desalojemos del club? —instintivamente Pau y Montse llevaron sus manos a las porta pistolas, las desabotonaron y colocaron ligeramente sus dedos sobre sus nueve milímetros.

Montse abrió el transmisor que portaba en el chaleco y comento:

—Vamos a necesitar refuerzos.

Boris le hizo a su hombre una ligera seña con el rostro. El fortachón retrocedió. Sokolov comento: —No quiero problemas. No es bueno para el negocio —dicho esto accedió a acompañarlas.

Se levantó de su asiento y Montse lo escoltó hasta a la puerta, mientras que Pau se quedó dos pasos atrás. Su mano iba fuertemente asida a su pistola y sin perder de vista a su compañera lanzó una mirada al hombre detrás de la barra «no hagas nada estúpido» Pensó. Estaba más que harta de su sonrisa cínica y su mirada obscena carente de imaginación y cargada de lascivia.

Boris hizo otra seña con las manos para que nadie se moviese y pidió en ruso a uno de sus hombres que lo escoltaran en otro coche para traerlo de vuelta al stripclub.

II

Pau y Montse condujeron a Boris a la sala de interrogatorios, Marc observaba a través del espejo de vigilancia.

—¿Qué quieren de mí? —preguntó Boris—. Tengo cosas que hacer.

—¿Te puedo llamar Boris? —preguntó Montse.

—Ese es mi nombre. También me llaman el ruso…

—Necesitamos que nos aclares algunos cosas —dijo ella.—¿Tú lees los periódicos, Boris? ¿Ves las noticias en la televisión?

—No tengo tiempo para eso.

—¿No te interesa lo que pasa en el Raval?—Preguntó Pau

—No es mi problema.

—¿No es tu problema? —Preguntó Montse— Prostitutas asesinadas, drogas…

—Pero no es problema de Boris. Tengo un bar que atender.  Trabajo con la ley—respondió. Se mantuvo en silencio por un par de minutos y agregó:

—Soy un hombre serio, y cómo les dije en mi bar, me gusta colaborar

—¿Conoces a esta chica? —volvió a mostrarle la foto—, su nombre es Lera Danylyuk —dijo Pau.

—No sé nada de eso. No la conozco —respondió Boris.

—¿Quién podría conocerla? —insistió Pau—. Sabemos que tú traes jovencitas de distintos países a Barcelona. Algunas las usas como prostitutas y otras como mulas o vendedoras de drogas al menudeo. —Boris no contestó. Solo se limitó a sonreír.

—Yo no traigo mujeres. Algunas chicas vienen a mi buscando trabajo como bailarinas. Solo les doy empleo como bailarinas exóticas. Lo que ellas hacen fuera de su horario de trabajo es asunto de ellas.

—La trata de blancas y el tráfico de drogas son delitos —afirmó Pau.

—Ya se los he dicho. Yo no tráfico con personas. Tampoco estoy metido en el negocio de las drogas. Tengo un negocio lícito.

—Esta niña fue secuestrada en Crimea —añadió Montse. —Volvió a enseñarle la foto.

—Crimea. Bonito lugar. Es un lugar ruso.

—¿La conoces? —volvió a preguntar Montse.

—No sé… como saberlo

—¿Dónde está su hermana Lesia? Las dos fueron secuestradas el mismo día.

Boris volvió a sonreír. Ahora lo hacía tamborileando con los dedos sobre la mesa.

—¿He dicho algo gracioso? —pregunta Montse.

—¿Crees que Boris secuestra ucranianas? —respondió—. ¿Crees que si yo supiera donde está la hermana no se los diría? Me gusta colaborar con la policía. Muchos de ellos son mis clientes.—Su sonrisa se tornó impúdica.

—Creo que sabes mucho más de lo que nos estas diciendo.

—No lo sé. Yo empleo a muchas chicas para el baile. A veces se van a otros lugares. En la calle Muntaner hay un stripclub que regenta un albanes ¿Por qué no le preguntan a él? Yo no secuestro personas. Tengo un negocio lícito, pago impuestos. Mis chicas son bailarinas no prostitutas, tampoco venden drogas.

—¿Adónde quieres llegar Boris? Sabemos que regentas dos prostíbulos en El Raval —respondió Pau.

—No sé de qué hablas. No regento prostíbulos.

—¿Tienes sexo con tus chicas? —dio Montse. La pregunta incomodó a Boris. Enjutó el rostro y adoptó una dura expresión. —¿Qué quiere decir con eso? ¿De qué me acusas? No tengo sexo con ninguna de mis chicas.

Pau de inmediato se percató que Montse había desencajado al ruso con aquella pregunta y la secundó: —así que te acuestas con tus chicas. Vamos a requerir una muestra de tu ADN. 

—No me acuesto con ellas. Punto. Una muestra de mi ADN solo la obtendrán mediante una orden judicial. Conozco mis derechos.

—¿Te niegas a colaborar con nosotros? —preguntó Montse.

—No me niego. Simplemente no tengo una buena razón para hacerlo y creo que si se los permito me van a incriminar — Respondió, en medio de una desencajada sonrisa.

—Estamos aquí para detener a un asesino. Dijiste que deseabas colaborar —expresó Pau. — Solo queremos evitar que mueran más chicas. Si estas involucrado tarde o temprano llegaremos a ti.

—No sé de lo que hablas. Lamento no poder ayudar. Vine a colaborar y ahora insinúan que soy sospechoso de algo. Si no tienen más nada que decirme debo marcharme. Tengo un negocio que atender.

—Antes de partir quiero que observes esta fotos —Montse colocó en la mesa de interrogatorios varias fotos, en distintos ángulos, de los cadáveres de las cuatro víctimas.

Boris no se inmutó. Volvió a sonreír y dijo:

—Si no tienen más nada, me marcharé. Haré de cuenta que esto no ha pasado.

—No hemos terminado, Boris. —aseveró Montse.

—¿Alguna otra pregunta? Creo que ha llegado el momento de marcharme.

—De momento puedes irte, pero no hemos concluido —dijo Montse.

Boris se levantó y al momento de salir comentó, con una desfachatada sonrisa:

—Sobre tema de putas y drogas deben hablar con el periodista. Él sabe mucho del tema…

—¿Cuál periodista? —preguntó Pau. Boris no respondió y siguió su camino, ella intentó detenerlo.

Marc se interpuso a su paso, la sujeto delicadamente por el brazo y la forzó a permanecer en el salón de interrogatorios.

—Se refiere a Daniel Pardo. Un periodista que hizo una serie de reportajes sobre la prostitución en El Raval —comentó el comisario en jefe de la Brigada de Homicidios.

—¿Qué sabemos de Daniel Pardo? ¿Por qué Boris lo mencionó? —preguntó Montse.

—Es un periodista que trabaja para El Vanguardista al que le han asignado esta investigación. Un tiempo atrás hizo un trabajo periodístico sobre el inframundo de la prostitución del Raval. —respondió Marc.

—Creo que lo recuerdo ¿Deberíamos investigarlo? —preguntó Pau —¿Con que intención nos lo mencionó? —Marc permaneció dubitativo un rato y soltó las siguientes palabras: —Quizás solo nos quiso distraer. La investigación que sobre las drogas y la prostitución hizo Daniel, afectó por unos meses a los negocios del Raval. Boris es un tipo de cuidado.

—Ciertamente lo es —coincidieron Pau y Montse.

—No le pierdan la pista. Mantengámoslo vigilado —dijo Marc. 

—Ya Boris está al tanto de que sospechamos algo. Es solo cuestión de tiempo para que cometa un error —comentó Montse.

—¿Tenemos sus teléfonos pinchados? —preguntó Marc.

—Por supuesto. Por la tarde solicitamos una orden a un juez y el fiscal del caso nos apoyó en la tramitación —añadieron casi al unísono las dos detectives.

—El ruso esconde algo —añadió Marc—. Vamos a estar encima de él. Mientras tanto yo hablare con Daniel Pardo. Lo conozco. Veremos que sabe.

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Tus ojos

Fidel Angel Salgueiro

El verano era incipiente y aunque la temperatura en la gran manzana era agradable, en esa época del año, una fuerte sensación de calor y humedad se respiraba dentro del modesto apartamento, que alguna vez fue el sacrosanto lugar de un cantante, un templo fama.

Varios periódicos, añejados por el tiempo, se esparcían desordenados por el suelo y dibujaban, en medio de tonalidades grises, la reseña de toda una exitosa vida musical.  Una montaña de discos de vinilo, en su mayoría del sello Fania Records, reposaban sobre el mueble del equipo de sonido. La escena era propia de un imaginario santuario de estrellas musicales; como si los grandes soneros del Caribe, Tito Rodríguez, Ismael Rivera, Daniel Santos, Benny More, Chuito el de Bayamón, Felipe Pirela o Santos Colón se encontrasen bebiendo ron y cantando en coro alguna imaginaria canción.

Se detuvo frente al tocadiscos. Notó que sus manos temblaban. Con mucha dificultad tomó el LP José Curbelo & Orquesta: Wine, Woman & Cha-Cha-Chá, colocó el vinilo en el plato del viejo tocadiscos Piooner, puso la ajuga en el primer track The Hissing Cha Cha y pronto el mágico piano de Curbelo empezó a fluir, acompasada al fondo por la clave. Pronto la melodiosa voz de Santos Colón se empezó a sentir.

Un asonancia sencilla, serena, sin ornatos y casi perfecta cubrió musicalmente al pequeño apartamento, oloroso a nicotina y colillas de cigarrillo.  El piano sonaba al trasfondo. Se sirvió en un vaso corto, un trago de Johnnie Walker Red en las rocas, mientras buscaba con cierto desespero la cajetilla de cigarrillos.

Encendió un pitillo y le pidió disculpas a Santos Colón por no estar frente al tocadiscos para escucharlo, pero tan pronto sintió el siguiente estribillo de la clave caminó pausado al salón principal y comenzó un soliloquio, un dialogo personal, con la tristeza.

«Crecí sin madre y nadie debería crecer sin ella. La perdí siendo muy niño. Su muerte ha dejado en mí un vacío que jamás alcance a llenar. A los 14 años esa misma sensación de estrechez me llevo a pensar que, no estaba haciendo algo importante con mi vida. Abandoné la escuela y me dediqué a cantar, quería ser un sonero. De pronto me encontraba cantando boleros. Los clásicos cubanos y puertorriqueños habían atrapado mi alma y como muchos boricuas decidí marcharme a Nueva York a buscar fama y fortuna.

La tarde que tome la decisión de venirme a los Estados Unidos, mi padre me dijo: «Nueva York no es para ti, recuerda lo que pasó con tu hermano.» El viejo Pérez tenía un miedo infinito de que tuviese el mismo final de mi hermano mayor que, había muerto a causa de una sobredosis de heroína.  Discutimos agriamente, me dio una bofetada y me gritó:  «si te vas olvídate de que tienes familia en Ponce.» Aquello me destrozó el alma. Le dije adiós a mi viejo y a mi amado Puerto Rico. Aquello fue una gran ruptura emocional para mí, necesitaba la bendición del viejo…»  

El humo del cigarrillo desdibujaba su imagen. En la papelera descansaba una botella, del mismo escoces, vacía. En el fregadero y las encimeras se apilaban los platos sucios de muchos días. La aguja había cambiado al siguiente track y ahora sonaba la pieza Melody in cha cha.  El hogar olía a rancio. «Hay un aroma de tristeza, quizás ese sea el olor que respiras cuando te sientes derrotado y el final se aproxima.» Pensó.

«En 1963 llegue a Nueva York, tenía dieciséis años y estaba cargado de sueños e ilusiones. Era una noche helada, sin luna, con un cielo negro y lleno de estrellas. Me traslade a la casa de mi hermana que, vivía en una de esas barriadas sucias pero rítmicas de latinos y negros, donde las pandillas, jibaros y desempleados vendían droga al menudeo y los músicos cañoneros siempre andaban buscando la oportunidad para sonar en algún baile.  Fue con la música de la calle que me adentré en la salsa y en esas mismas esquinas también conocí a la heroína.  

Como todos los latinos, antes de alcanzar el sueño americano, hice de todo. Vendí bisuterías en los mercadillos, trabajé en una fábrica de bolígrafos. Fui maletero, mensajero, camarero y hasta conserje.  

En 1967 cambio todo. Un amigo de la infancia, en ese momento, vocalista de una orquesta que tocaba en uno de los míticos clubes nocturnos de la parte latina del Bronx, una noche me pidió que lo acompañara. En su orquesta había una oportunidad para ingresar al coro y él pensó que yo la podía aprovechar.

Roberto empezó a cantar Tus ojos, un bolero, suave y dulce. Creo que sentí que a su interpretación le faltaba alma callejera. Lo interrumpí y dije: «¡Coño, chico! hay una manera chévere de cantar esa pieza, permíteme mostrarte como…»Me cedió el micrófono, monté en la tarima, le pedí un tono a los músicos y de mi garganta salió «Hoy miré tus ojos, tus ojos tan lindos, tus ojos tan verdes…».

Para mí el bolero es la esencia del Caribe. Yo empecé cantando boleros y aquella noche la fascinación por el estilo me llevaron a acompasar Tus ojos con la inspiración de los grandes soneros de Puerto Rico.

Sin proponérmelo me quedé con el puesto de vocalista de la banda y ese mismo día tomé una decisión radical, o vivía del canto o me moría de hambre, así que mi existencia se fundió con la música latina en una especie de destino.  En New York nació la salsa y nací yo como cantante»

Soltó la larga bocanada de humo que tenía contenida en sus pulmones y la azulada humareda recorrió nuevamente el lugar. Sacudió tenuemente el trago de whisky y el sonido de los cubos de hielo, se extravió una vez más en las notas del piano de Curbelo. La música se desplazaba hipnótica, melancólica.

Los compases musicales iban y venían persiguiendo a su alma extraviada. Por momentos el golpeteo del mar se hizo presente y los enigmáticos aromas de playa en la costa del viejo San Juan y los olores del salitre, ron y coco recorrieron la casa.

«Como me gustaría regresar a casa.» Pensó

«Contaba con veinte años y cantaba para la orquesta del pianista Russell Cohen, cuando un director de orquesta dominicano llamado Johnny Pacheco, pasó por el local nocturno donde sonábamos. Me vio cantar y dijo: «¡Que bien cantas! ¿Cómo te llamas?»  «Héctor Pérez» «Con ese nombre no llegaras a ningún lado. Tendremos que buscarte otro» Sonreí. Pensaba que no hablaba en serio.»

Soltó otra bocanada de humo, se refugió entre las notas de la conga de Mongo Santamaria y se dijo para sí mismo

«En otoño de 1967, cantando en el Ponce Social Club con la orquesta The New Yorker. Johnny Pacheco se presentó nuevamente en mi espectáculo. Vino acompañado de un tipo con un increíble olfato para el negocio de la música latina, Jerry Masucci, y de un joven trombonista y arreglista nuyorican, apodado en el Bronx latino como El malo.

«Queremos que cantes para Willie» Mirando fijamente a Willie Colón respondí: «Yo no quiero grabar contigo» Pacheco y Masucci me convencieron con las palabras: «Tendrás éxito, llegaras a ser tan famoso como Daniel Santos o Tito Rodríguez». También me convencieron de que cambiase mi apellido al de Lavoe, la Voz en francés. » Sonrió.

«Cerrando el 67 lanzamos al mercado nuestro primer LP juntos, El Malo que se convirtió en el primer éxito musical de Fania Récords, el sello Motown de los músicos latinos. El éxito nos agarró por sorpresa. Nadie sopesó que esto nos podía pasar. Bueno Jerry Masucci, siempre lo supo, entendía el negocio de la salsa, su mezcla con el jazz y la cultura de la calle.

Como me sentía extranjero en New York, me acerque a Puerto Rico, a través de los barrios latinos de Harlem y del bajo Manhattan. Era mi forma de dejar atrás ese sentimiento de no pertenecer a ningún sitio. Todos sabían que en el Bronx latino había fiestas con alocados ritmos afroantillanos. Si la consigna para los blancos era sexo, drogas y rock and roll, para los barrios latinos empezaba a ser sexo, drogas y salsa.  La comunidad latina de la gran ciudad necesitaba definir una propia identidad.

A finales de los sesenta la preocupación de los jóvenes era la guerra de Vietnam y el servicio militar obligatorio. Los blancos tenían el rock, los negros tenían el jazz, el blues y el bebop. Nosotros mezclamos nuestras congas con la sonoridad del Jazz y en poco tiempo nos convertimos en la banda musical que les daba vida a los miles de latinos del Bronx.

Willie Colon y yo fuimos para la salsa lo que los Beatles para el mundo del rock y nos pasó lo mismo que a Lennon, McCartney, Harrison y Ringo Starr con George Martin. Nunca vimos el dinero que hicimos, solo vimos la fama y los conciertos repletos de gente y si queríamos algo… simplemente aparecía. Masucci se encargaba.

Lo que inventamos fue una música que le pertenece a la calle, lo hispano, taino y africano. Nos reuníamos en cualquier vente tú, en cualquier esquina, cualquier patio y desde allí recorríamos una autopista por la que circulaban los sones, las guarachas, la bomba y la plena.

Fueron las tumbadoras de tipos como Mongo Santamaria, Chano Pozo o Ray Barreto; los timbales de Tito Puente, Eddy Montalvo y Oreste Vilató; el piano de los hermanos Eddie y Charlie Palmieri, José Curbelo, Papo Lucca y Larry Harlow, las que hicieron Our Latin thing.

El resto lo puso la portentosa mujer del Caribe, con su sabor, el rítmico movimiento de su cintura y la desbordante sensualidad con la que vino al mundo. Ellas son las que escribieron el resto de la historia.

La salsa y el bolero son mágicos, son una poderosa expresión de nuestra cultura. Es la mezcla de los cantos andaluces y las guitarras españolas con el sufrimiento y la alegría de los ritmos africanos. Es mi esencia de sonero. »

Respiró profundo y bebió lo que le quedaba al vaso de whisky.

«Después del éxito de El malo, Willie y yo lanzamos dos LP, Hustler y Guisando con los cuales nos convertimos en los reyes del Bronx y el bajo Manhattan, pero sin dudas nuestro éxito se consolidó con Our thing. Ese LP tenía una canción bien chévere, que me trajo mucho dinero, una mujer y mis hijos… Che, che cole»

La pieza Sun Sun Babae había finalizado. Encendió un nuevo cigarrillo y su rostro se escondió detrás de la primera bocanada de humo.  Se sirvió otro trago de whisky y se dirigió al tocadiscos donde puso a sonar el vinilo Oye como va de Tito Puente y Santos Colón. Posó la aguja en el track Tus Ojos y empezó a recordar sus historias de amor.  Sus crónicas de vida ahora estaban repletas de romance, sensualidad y tragedia.

»Afuera del local hombres y mujeres fumaban con cierto desespero mientras aguardaban para entrar. Llegado momento, a Carmen y su amiga el custodio de la entrada les pidió el carnet de conducir. Debía verificar que eran mayores de edad. Las dejó entrar.

Caminaron hasta el centro del salón de baile. Una lámpara majestuosa y de piedras brillantes estilo victoriano colgaba en el centro del local: —está lindo el lugar—comentó Carmen a su amiga —ven acerquemos para que veas qué bello es el cantante. —respondió la amiga.

El humo del cigarrillo envolvía al local. En la pista de baile los cuerpos se contonean al ritmo del bajo, los bongó y las trompetas. No cabía un alma más. De pronto, la mirada de Carmen se centró en una voz potente que cantaba a manera de reclamo:  cuando mis ojos se fijaron en los tuyos, un mutismo de mi vida se ocupó…»

«Fue amor y deseo a primera vista. Las mujeres son la mejor parte del sueño de la fama. Son la esencia de la vida…  Cantando me enamoré de Carmen, un amor inmortal. Con ella tuve mi primer hijo. No quiso casarse conmigo porque decía que «yo era un tipo mujeriego.» Ese fue mi gran amor y despecho. A ella le dedique un bolero llamado Ausencia.…

Estando con Carmen salía con la Puchi con quien tuve a Héctor Junior. Nos casamos y vivimos una historia de amor de encuentros y desencuentros, tratando de reinventar la pasión como un largo poema sin final, una obra de teatro shakesperiano. Esa relación llegó a mi vida junto con la popularidad. Un drama sin final, complejo y muy traumático.

Entre 1970 y 1973, Willie y yo lanzamos La Gran Fuga, Asalto Navideño, El Juicio, Lo Mato, Asalto Navideño Vol. II y The Good, The Bad, and The Ugly, donde retratamos la esencia del barrio. Casi todo lo que hicimos en esos LP se convirtieron en éxitos musicales, himnos de la salsa y la música Latina. Calle Luna, Calle Sol; Aguanilé, Barrunto; El día de mi suerte; Juana Peña o Señora Lola sonaban en fiestas y emisoras de radio. Ese año el Jazz se volcó a mirarnos y nosotros nos volcamos a mirar el Jazz.

Es extraño pero, mientras nosotros teníamos aquel éxito, en América Latina pasaban muchas cosas.

Se instalaron las dictaduras militares en el cono sur; el che Guevara moría en Bolivia; Francia transformaba al mundo con el Mayo Frances; la película porno Garganta profunda se convertía en éxito de taquilla y destape sexual; en Puerto Rico, al son del golpe a golpe musicalizado del poema Cantares de Antonio Machado, se presentó Joan Manuel Serrat para dejarnos la escuela de la letra como parte de la canción; Jane Fonda, que estaba en contra la Guerra de Vietnam, posó en una foto con el vietcong y pasó a ser conocida como Hanoi Fonda y por primera vez un presidente de Estados Unidos era obligado a renunciar. Fueron tiempos convulsionados, de mucha rebeldía…

El LSD, la heroína y la cocaína entraron en escena como grandes protagonistas de una historia sin final. Todo el universo del jazz, el rock y la salsa las consumían. Bares y locales nocturnos estaban atestados de traficantes. Los promotores me la ofrecían para que soportase el trajín de cantar en varios locales, durante la misma noche. Y una vez que entras en ese oscuro mundo es difícil salir de él. Te atrapa.

En 1973 Willie y yo nos separamos. En mi caso lo hice confundido y dolido porque no quería hacerlo. Estaba demasiado conectado a Colón y su orquesta. Una tarde me dijo: «¡Héctor! tu estas listo para liderar tu propia banda, es momento de que sigas solo». A veces creo que, como el problema de las drogas me había atrapado, Willie se hartó y eso quizás influyó en nuestra separación. Sin embargo me dejo todos los músicos de su orquesta y se convirtió en el productor de mi trabajo. Debía seguir solo».

Soltó una lagrima que lentamente recorrió su mejilla y tarareó  

«Todo tiene su final, nada dura para siempreTenemos que recordar que no existe eternidad…»

Era el cuarto Whisky. Tomó un sorbo. Encendió otro cigarrillo. La pieza Cayuco empezó a sonar y envolvió la pequeña y desordenada habitación con los más inusitados golpes de timbal y bongo. Trató de agarrar, con sus temblorosas manos, los estribillos musicales pero no lo consiguió. A pesar de su pronunciado deterioro físico, el brillo de sus ojos seguía siendo activo e infantil.

«Con la explosión del funk de Sly and the Family Stone y James Brown. Jerry Masucci creó a las Estrellas de Fania que más que una orquesta era un desfile de estrellas musicales. Nuestros camerinos eran una mezcla de alegría refulgente envuelta por la espesa niebla del cigarrillo y los puros, la devoción por la santería y el consumo de licor y drogas.  Lo mejor de la salsa y lo peor de sus vicios lo teníamos nosotros.

La mayoría de los músicos y soneros de las Estrellas de Fania éramos miembros del sello Fania Récords, así que Masucci nos hacía sentir como estrellas de rock, complacía nuestros excesos. Viajamos por el mundo entero en aviones privados. Pusimos a bailar salsa hasta los japoneses y le dimos una nueva vitalidad a la música latina.

El 17 de noviembre de 1973. Nos presentamos en el Coliseo Roberto Clemente en San Juan de Puerto Rico. El lugar estaba harto de gente y Johnny Pacheco había compuesto una canción especialmente para mí. Recuerdo que me presentó:

«Les prometimos música nueva y está aquí. El hombre que cuando abre la boca lo que sale es gasolina, …pero que los va poné a gozá…» Respondí: «se te olvido decir que yo soy el hombre que respira debajo del agua…»

Esa canción fue Mi gente, otro himno de la Salsa. Willie y yo continuamos por caminos separados, pero nos encontrábamos en las Estrellas de Fania. Él era primer trombonista y uno de los arreglistas del experimento de Masucci. En su orquesta, me sustituyó como vocalista Rubén Blades, un cantante y compositor panameño que convirtió a la salsa en música urbana, le dio profundidad y la acercó a la clase media.

Yo era solista de Fania All Star y de mi propia banda y consagre temas como Rompe Saraguey, Periódico de ayer, Juanito Alimaña, Mentira, El todopoderoso y El Cantante, un tema que Blades compuso para mí y que resultó ser el retrato hablado de mi vida. »

«A pesar del éxito, el vacío seguía estando allí. Las drogas y alcohol me tenían prisionero y el fantasma de mi hermano se fue haciendo cada vez más presente. A finales de los 80 asesinaron a mi suegra en Puerto Rico, a la que quería como una madre; mi padre falleció; mi hijo mayor murió accidentalmente por un disparo y mi adicción a la heroína, que me había llevado a compartir jeringuillas, me llevó hasta la terrible enfermedad del VIH La vida había dejado de tener sentido para mí. Intente suicidarme…

Cerro los ojos y pensó «a esas alturas de mi vida, la jeringuilla siempre estaba presente para recordarme que mi peor enemigo era yo mismo». 

» Era una noche de 1992, como siempre llegue tarde. —¿Ya llegó? Pregunto el promotor—Esta en el camerino, luce cansado —respondió la asistente.   

Estaba sentado en el sofá. El promotor se acercó:

 —¿Cómo te sientes?

—agotado —respondí. 

—Te voy a acomodar para que puedas Salir cantar.

De uno de los armarios extrajo una cuchara, un tanto quemada por debajo; un mechero; una jeringuilla, una goma roja y una bolsita con un polvito oscuro. Llenó un vaso de agua a la mitad y agregó una cantidad del polvito en la cuchara, la mezcló con agua y calentó la mezcla con el mechero.

—Arremanga tu camisa.  Tranquilo que todo va a estar bien —dijo.  

Colocó la liga en el brazo, la jeringuilla chupó el líquido y un centímetro delgado de metal, ajeno, extraño, cargado con el peso de la soledad entró en mi torrente sanguíneo y me llevó de nuevo a mis orígenes. Cinco minutos después salí a cantar. Aunque no logre hacerlo. Balbuceaba. Esa noche no pude hacer lo que más amaba hacer. Cantar»

Tito Puente había dejado de sonar. Al fondo se escuchaba el golpeteó de la aguja del tocadiscos contra el surco final del vinilo. Su asistente llegó y lo encontró recostado del sofá, su tez era amarillenta, pálida, estaba en estado hierático. Se percató que algo no andaba bien. Cogió el teléfono y llamó al 911.  

Del otro lado de la línea le informaron que la ambulancia tardaría quince minutos en llegar al sitio. Los Paramédicos subieron rápidamente al apartamento y el asistente los ayudó a cargar al deteriorado sonero en la camilla. Su cuerpo estaba helado y sus mejillas arrasadas por las lágrimas.

Al momento de abandonar el apartamento uno de los paramédicos contempló, colgada en la pared, la placa del Grammy Latino del año 1988. Su rostro era de incertidumbre, como deseando averiguar de quien se trataba. El asistente lo observó y dijo: —: Es el cantante. Un prisionero de fama y de las circunstancias de su vida.  

Al fondo, en otro apartamento, sonaba con estridencia melancólica Tus Ojos, cantada por el propio Héctor Lavoe. Música real de alma real. El nostálgico bolero acompañó a la camilla hasta llegar a planta baja.  Una vez que el responsable de los cuidados intensivos se cercioró de que, los equipos de emergencia eran los adecuados, y estaban conectados correctamente, la ambulancia partió rumbo al Memorial Hospital de Queen, New York.

El ruido de las sirenas y el destello de las luces rojas pronto convirtieron sus recuerdos en imágenes difusas y distantes que durante el trayecto terminaron de desvanecerse.

El 29 de Junio de 1993, el cantante falleció, de un infarto al corazón. Su voz se apagó en horas del mediodía, aunque lo había hecho un par de años atrás. Había muerto el mejor interprete que alguna vez tuvo el bolero Tus Ojos.  El hombre que cuando estaba de frente parecía que estaba de lado, que respiraba debajo del agua.

Día Internacional de la Mujer: buen momento para reconocer a la mujer emigrante

El 8 de marzo es un día sin una protagonista en particular, sin un personaje definido, pero es un día que les pertenece a nuestras madres, esposas, amigas, hermanas. Celebramos el Dia Internacional de la Mujer, un momento en el cual nos permitimos reconocer a quienes tienen el don de crear vida, el poder de dar amor incondicional y la capacidad de entregar ternura. 

Aunque el Día Internacional de la Mujer nos recuerda a todos, el trágico suceso de la muerte de un centenar de mujeres, ocurrido a finales del siglo XIX, que luchando por sus derechos sindicales perecieron víctimas del incendio en la fábrica donde trabajan en condiciones deplorables.  Con el devenir del tiempo hemos ido convirtiendo la fecha, en una forma de honrar a la mujer, reconocer sus derechos y luchas y honrar a todas las que asumen,  con sobrada valentía, la doble jornada laboral. Muchas veces lo hacen solas para levantar millones de hogares a lo largo y ancho del planeta. También nos sirve para reconocer y valorar las dificultades que experimenta la mujer con la emigración y de este punto quisiera hacer una especial mención.

Los movimientos migratorios poseen múltiples manifestaciones, en los que la mujer es la gran víctima. Por un lado está el desarraigo familiar, especialmente traumático para la madre, bien por el sufrimiento que experimenta al ver a sus hijos partir por falta de oportunidades en el país de origen; bien porque sufren en carne propia, las dificultades de traer a los hijos al nuevo país de destino o bien porque son sostén del hogar y emigran obligadas por la necesidad de buscar trabajo, en otras latitudes, dejando sus hijos en el país de origen, al cuidado de las madres, hermanas o el padre.

A ello debemos añadir que emigrar implica, en particular para la mujer, riesgos de todo tipo y que pueden ir desde los abusos derivados por su condición de mujer, como la violencia de género, solo acceder a los llamados infraempleos,  o las dificultades de asentarse solas o acompañadas de sus hijos o padres ancianos.

Si para el emigrante, en general, existen inconvenientes a la hora de acceder al mercado laboral, la mujer, en particular, enfrenta dificultades adicionales en el país de acogida relacionadas con el trato laboral y la brecha salarial, que se pueden acrecentar por la condición de inmigrante; falta de soporte, la soledad, el miedo; la dependencia o la cultura.

El fenómeno de la diáspora derivado de situaciones de guerra, hambrunas o circunstancias políticas solo dejan en evidencia los conflictos por las que atraviesa la mujer y su victimización. Y aunque me siento conmovido por las condiciones sociales y políticas que generan desplazamiento de cientos de miles de madres con sus hijos desde el medio Oriente o África del Norte, no puedo dejar de hacer referencia a la situación de la mujer venezolana, un fenómeno nuevo y desconocido en el mundo occidental.

Sabido es que Venezuela, otrora un país receptor de inmigrantes, vive una intensa situación migratoria. Los expertos hablan de la Diáspora Venezolana, el drama migratorio más relevante experimentado por país alguno en la región latinoamericana. Algunas cifras hablan de que han abandonado Venezuela poco más de cinco millones de personas y cerca de la mitad son mujeres. Las historias sobre lo vivido por la mujer venezolana, en estas circunstancias, son para la reflexión.

A lo largo de mi vida, como articulista de opinión, he tenido la oportunidad de escribir sobre el Dia Internacional de la Mujer, para mi nunca fue difícil hacerlo. Soy un devoto de la mujer, y en consecuencia un defensor de sus derechos. No puede ser de otra manera, soy el orgulloso hijo de una espectacular mujer española, que por cierto emigró a Venezuela; un esposo admirador de una gran mujer, capaz de sacar lo mejor de mí y el complacido padre de tres mujeres de las cuales todos los días aprendo algo.

Todas ellas son una suerte de inspiración para lo que deseaba escribir, sobre todo en una fecha que para mi tiene una connotación distinta a la de otros años, encierra el drama de la emigración.

En estas líneas he querido recordar a mi madre, lo difícil que debió ser para ella tratar de levantar un hogar en un país donde no conocía a nadie; reconocer en mi esposa, lo que significa tener el corazón partido en dos pedazos, porque una de sus hijas se encuentra en Venezuela y la otra en Barcelona, y aun cuando también es duro para mí, los sentimiento no son iguales. El vínculo que construyen una madre y un hijo, en esos nueve meses de gestación, es infinito, es para siempre y eso las convierte en heroínas.

En Barcelona he visto tantas cosas que me hacen admirar a la mujer venezolana, desde la amiga de Caracas que emigró y su esposo, en una acto de cobardía masculina, la abandonó a ella y sus dos hijos, porque deseaba encontrarse consigo mismo; la mujer cuyo esposo murió al llegar a España y ella, siendo economista, se vio forzada a trabajar como repartidora de Amazon para sostener a sus hijos; la médico que debe trabajar como cuidadora de un anciano para traer a sus hijos, que aún siguen en Venezuela, a Barcelona; la abogada que trabaja como canguro, repartidora de Amazon y vendedora de seguros para poder costear su viaje a Venezuela y de esta manera conocer su nieto que nacerá en septiembre.

Pudiese seguir enumerando casos, pero estos pequeños ejemplos solo expresan mi fascinación por la mujer, en particular por la mujer del país en el que nací. Este 08 de marzo de 2020, un nuevo Día Internacional de la Mujer, debería permitirnos repensar la importancia de allanar un camino que facilite el apoyo y la integración de la mujer emigrante. Nuestra sociedad tiene la obligación de facilitar su completa adaptación al país de acogida.

Con esta líneas deseo, una vez más, felicitar a todas las mujeres en sus día. Con especial atención a la mujer que emigra y muy en particular a la mujer venezolana, una heroína que se ha sobrepuesto a las terribles circunstancias que le ha creado un sistema político perverso.

*Fidel Ángel Salgueiro Pérez, venezolano/español, coach, motivador y escritor, autor de las Novelas La mirada del mar y El extraño caso del asesino del Raval, actualmente reside en Barcelona, España

¿Donde queda Venezuela?

FIDEL SALGUEIRO –

El equipo de Visionary Innovation de la consultora Frost & Sullivan (F&S), desarrolló el estudio Mega Trends in LATAM, Forecast to 2025, el cual analiza las perspectivas de América Latina. Las consideraciones del mencionado estudio refieren a la región como el continente de la próxima generación y presenta los siguientes resultados:

  • Más del 70 % de la población (489,6 millones) pertenecerá a la clase media, lo que cambiará notablemente tendencias de consumo y le dará una ventaja demográfica frente a regiones como el Medio Oriente, África y países emergentes de Europa.
  • América Latina contará con la población en edad de trabajar más grande, lo que representará el 61% de la población total y su clase media representará más del 57% del total del crecimiento de los gastos de consumo.
  • Más del 82% de la población vivirá en ciudades, lo que la convertirá en la región más urbanizadadel mundo.
  • Las ciudades impulsarán el crecimiento y seis Mega Ciudadesrepresentarán más del 38% del Producto Bruto Interno (PBI) de la región. Caracas, que en algún momento fue una de las mega ciudades más importante del continente, no figura entre estas seis
  • El sector de servicioscontribuirá con casi el 65% del PBI y empleará a más del 60% de la fuerza laboral.
  • Aparecen como destacadas las economías de Chile, Perú y Panamá, mientras que Costa Ricay República Dominicana contarán con las tasas de crecimiento más altas de la región.
  • Un acelerador significativo de la economía será el aumento de disponibilidad y penetración de conectividad móvil, lo cual convierte a la región a nivel global en términos de número de líneas móviles en la segunda del mundo y supone para la economía la aparición de mercados verticales derivados de Internet de las Cosas, como fábricas inteligentes, sistemas de salud digitales y “Smart Cities”.

VENEZUELA ¿SIGUE SIENDO PARTE DE AMÉRICA LATINA?

Venezuela es un caso dantesco de estudio. Se trata de una historia del rey Midas a la inversa. Como país no es mencionado en el informe de F&S, pese a haber sido por décadas el que exhibió la mayor movilidad social en toda la región.

Para 1990 Venezuela se encontraba entre los países con mayor movilidad social, el Proyecto CASMIN (Comparative Analysis of Social Mobility in Industrial Nation), le asignaba un nivel de movilidad social similar al de Australia, Canadá y EE.UU, países desarrollados considerados “nuevos”. En consecuencia éramos un país que exhibía las menores tasas de desigualdad social de América Latina . También explica el por qué entre 1950 y 1970, tuvimos unas de las tasas de mayor recepción de inmigrantes del continente, superados sólo por Estados Unidos y Argentina hasta 1960.

Siendo esta nuestra realidad, ¿Qué hace que el estudio F&S no nos mencione? O ¿que nos llevó a creer que éramos tan pobres que “comíamos perrarina” cuando las cifras muestran lo contrario?.

ALGUNOS DATOS

Gracias al petróleo, Venezuela pasó, en la primera mitad del siglo XX, de ser un país predominantemente rural a uno urbano, esto nos llevó a ser el primero en la región en “urbanizarse” y, un efecto inmediato de este cambio fue la tercerización de nuestra economía. La población empezó a trabajar en el sector servicios. Ello trajo consigo una drástica transformación de nuestras expectativas de futuro, niveles de escolarización y estudio y en general, de los proyectos de vida.

Es decir, aunque el informe de F&S presenta como algo novedoso el que la región será para 2025, la más urbanizada del mundo (más del 82% de la población vivirá en ciudades y lo presenta como un indicador de crecimiento), para Venezuela esto no es ninguna novedad. Según estadísticas demográficas del Banco Mundial, en 1961 ya el 62% de la población venezolana vivía en centros urbanos, sobre todo en el eje norte-costero, y para 2015 esa proporción se había elevado a 89%.

LA PREGUNTA DE RIGOR: ¿QUÉ NOS PASÓ?

El Proyecto Pobreza de la UCAB contempla en sus resultados que, los llamados sectores medios aumentaron entre 1997 y 2007 de 11,1% a 12,7%. Es de resaltar que en el mencionado estudio, el estrato medio incluye también la población que reside en las denominadas zonas populares urbanas. Para 2007, 52% los sectores de clase residían en dichas áreas. Pese a este crecimiento, el mismo estudio ya reportaba una mayor incidencia de la pobreza y una disminución de la clase media a pesar de haber crecido en el decenio 1997-2007. La realidad era que nos estábamos empobreciendo

El Centro Gumilla, utilizando la metodología de la Cepal, y empleando como datos los resultados de la encuesta de hogares del INE (Instituto Nacional de Estadística de Venezuela) de los años 2003, 2007 y 2011, arroja como resultados una muy alta incidencia de pobreza en el 2003 y una clase media que representa poco menos del 25% de la población, cuando en los setenta llegó a ser cerca del 50%.

A partir de 2004 se reinicia un periodo de crecimiento económico y entran en funcionamiento los programas sociales de Mercal y las Misiones (ambos desaparecidos), que se traducen en una importante disminución de ciertos indicadores de pobreza. Sin embargo a partir del 2007 ese crecimiento se ralentiza y desde 2011 en adelante se observa una pérdida acelerada de los logros alcanzados y exhibidos por el gobierno hasta 2007,

A partir del 2013 crece exponencialmente el deterioro del país y la pobreza llega a alcanzar niveles del 70%, con una disminución equivalente en la clase media. Que ahora bordea el 5%. Contradictoriamente esto ocurre en el momento cuando los ingresos petroleros fluyen hacia Venezuela y son los mas altos de sus historia.

La dinámica de la economía y el empleo constituyen el marco de las oportunidades que tiene a su disposición la clase media para afrontar sus proyectos de superación a mediano y largo plazo. En materia de empleo los indicadores de desinversión privada de los últimos 10 años solo hablan de la pérdida de empleos de calidad y la persistencia de controles han llevado al país a tener la mayor inflación del mundo, que se traduce en que mientras la región consume más Venezuela simplemente no puede consumir.

El balance es que el proceso político vivido durante los últimos 20 años, literalmente ha secuestrado nuestra capacidad de movilidad social.

La oferta de servicios básicos por parte del Estado, que es el piso necesario para que el país pueda sacar provecho de su potencial, es nula. Venezuela es hoy el país más inseguro de la región. Las cifras hablan por sí solas. Según el Observatorio Venezolano de la Violencia, en los últimos 17 años han muerto 259.944 personas a manos del hampa; la salud pública presenta un terrible estado de abandono, considerado de crisis humanitaria, y los últimos 10 años han sido de una perdida sostenida del nivel de calidad en la educación, a todos los niveles, y en la universitaria a nivel de fuga de talentos. Venezuela esta literalmente descapitalizada en conocimiento.

En materia de servicios de telecomunicaciones, considerado en este estudio como un acelerador de la economía, Venezuela pasó de ostentar los primeros lugares regionales a estar en los últimos. El país presenta un retraso tecnológico en el despliegue de infraestructura. Más del 80% de cobertura de las redes móviles de América del Sur están en 4G y se preparan para 5G.

En Venezuela el nivel de despliegue 4G esta a medio camino y las conexiones de Internet en el hogar son de cobre y no alcanzan los 10 megabits. Para obtener los beneficios derivados de la conectividad, el país precisa primero ponerse al día.

¿QUÉ HACER?

Venezuela además de requerir un cambio de urgente de su modelo político, cada día que pasa se incrementa el deterioro, precisa igualmente reinventarse. Eso pasa porque los interlocutores políticos acuerden un pacto de largo plazo para la gobernabilidad del país, acompañado del diseño de una agenda de políticas públicas para los próximos 20 años. Venezuela necesita hacer muchas cosas bien hechas por mucho tiempo.

Esto pasa por entender que ecesitamos cambiar la forma cómo nos vemos y nos asumimos como venezolanos. No somos un país rico, tenemos recursos naturales que pueden ser potenciados y aprovechados con trabajo, creatividad, innovación y cultura competitiva. Eso depende del conocimiento de nuestra gente no del petroleo. Venezuela se merece una oportunidad y la diaspora jugara un rol importante en esa reinvención.

¿DONDE QUEDA VENEZUELA?

De momento Venezuela queda en muchos corazones repartidos por el mundo, familias dispersas en tiempos y espacios disimiles. Somos una nueva nación sin fronteras repleta de talento que construye en otros países lo que no puede construir en el suyo.

Tal vez nos robaron el país peo no la nación y nuestras fronteras son infinitas.

@fidelsalgueiro es Coach, motivador y escritor. Es autor de las novelas La mirada del mar y El extraño caso del asesino del Raval

Imagen de Carabo Spain en Pixabay 

Un relato del metro*

*Publicado en la edición impresa del Diario el Universal de Caracas el 12 de marzo de 2005

Fidel Salgueiro

El vaivén en cualquier vagón del metro de Caracas está siempre acompañado por el murmullo de las miles de per­sonas que, en su interior viajan. La mayoría de las veces quejándose de lo malo que está ahora el servicio, los viajes presidenciales o los precios de los productos. Cosas del” país de todos”[1].

Los periplos de un viaje en subte­rráneo tienen la rudeza del acceso en estaciones como Petare[2], donde en ho­ras pico la gente que entra, desespera­da por agarrar un puesto para sentar­se, puede dejar atrapado al que inten­ta salir de su interior. Como el metro se colapsa, hay quienes optan por montarse dos o tres estaciones antes ir hasta la estación terminal, para luego devolverse.

El metro también tiene la triste vi­sión de lo que pasa en Venezuela. En casi todas las estaciones alguna de las escaleras mecánicas está dañada o en reparación. Igual ocurre con los aires acondicionados de los vagones, es sólo cuestión de suerte tomar uno que enfríe, sobre todo al mediodía, cuan­do el ambiente huele a todo menos a la “Gran solución para Caracas”[3].

A la desesperanzada visión la acompa­ñan sus particulares personajes, el “trovador” suerte de mini-concertista ambulante, que anda de vagón en vagón, tocando y cantando ritmos multi-orquestas; el “martillito[4]” que generalmente pide para comprar un remedio para él o un familiar, hacerse alguna opera­ción urgente, o sencillamente para regresarse al interior porque en el ministerio no lo atendieron y por último el “filántropo” que, siempre pide para alguien del barrio, usualmente es para un infante, cuya foto casi siempre es la misma que usan todos los que piden con esta modalidad, requiere ser operado y sus padres no tienen los recursos para hacerlo.

El metro, al igual que en la novela Robinson Crusoe, tiene un personaje con nombre de semana, es “Miérco­les”, por estar siempre atravesado en la puerta, enredando la entrada y sa­lida de todos.

Olvidé mencionar el olor a orines de algunas estaciones. Me entretuvo el pensamiento que en el pasado re­ciente, justo antes de Chávez venir a rescatar­nos, el metro era el ejemplo del país que nos merecemos.[5]


[1] Los primeros años del régimen de Chávez el gobierno presentaba su gestión con la frase, “Porque ahora Venezuela es de todos”

[2] Importante sector popular de Caracas

[3] Slogan publicitario del metro cuando fue inaugurado en la década de los ochenta y era considerado como un modelo de transporte público

[4] Martillar es en Venezuela una forma coloquial de referirse a pedir. Fulano estaba martillando en el metro, (estaba pidiendo en el metro), es también una forma de decir esta fastidioso (¿Vas a seguir con el martillo),

[5] El Metro de Caracas fue desde su fundación un motivo de orgullo para los habitantes de Caracas. Contaba con limpias y amplias instalaciones, cubiertas con bellas obras de arte. Sus trenes eran puntuales, y su ambiente contrastaban con el bullicio y el caos en las calles. Había suficientes empleados y en todas sus áreas imperaba el civismo que muchas veces se echaba en falta en la superficie. Era otro país y así se mantuvo hasta la llegada de Chávez.

Hoy en el metro nadie paga. La taquilla está cerrada, las máquinas expendedoras de billetes están fuera de servicio y el papel en el que se imprime el ticket cuesta más que el precio del billete. Hace un par de años que no hay tickets y rige el acceso libre. Todo el mundo pasa gratis por unos torniquetes que ahora son un vestigio inútil.

Por el vagón deambulan dos buhoneros que ofrecen de todo. Los andenes y pasillos están sucios, pero el problema es aún más grave en los trenes, en los que el suelo está mugriento y pegajoso, se han robado los monitores y las cámaras del sistema de vigilancia, la gente se orina en su interior y después de las seis de la tarde los vagones finales son usados para el consumo de alcohol y drogas. Los atracos están a la orden del día. Reflejo de lo que hoy es Venezuela.

En la estación de plaza Venezuela se puede apreciar un afiche con el rostro del fallecido presidente Hugo Chávez proclama: “Estas escaleras fueron recuperadas por los trabajadores patriotas del metro de Caracas”.

Las escaleras están paradas y el metro es como esa revolución. Un legado de lo absurdo.

Rezadores de oficio*

*Publicado en la edición impresa del Diario el Universal de Caracas el 25 de septiembre de 2004

Fidel Salgueiro

Son las once del día. Un sol inclemente golpea el centro de la ciudad, los alrededores de la Plaza Bolívar[1] se encuentran ya tomados, por aquellos que hacen vida en sus aceras, esos que llamamos coloquialmente buhoneros, pero que los es­tudiosos de las ciencias sociales llaman trabajadores de la economía informal.

Las campanas de la iglesia del Sagrado Corazón de Je­sús[2], anuncian que efectivamente son las once de la mañana. A esa hora parten tres músicos congueros, de los que hoy abunda en Caracas, y salen marchar en procesión, acompañados de la imagen un santo cualquiera y de un repertorio de rezos.

Salen a buscar “el pan nuestro de cada día” o lo que el hermano Coco[3] suele llamar “la bajada de la mula[4] para que la fe pueda mover montañas”.

Los rezadores de oficio, cantan y cerrando muy bien los ojos, piden por los do­lientes. La tarifa incluye: tres Padre­nuestros y tres Avemarías, y un cán­tico a San Juan Bautista, algunos con una ñapa[5] de ruegos por la salud del comandante[6], por aquello de que al fin alguien se está ocupando de “los po­bres y los más necesitados”.

Las almas nuevamente le han dado de comer a Luis, padre de tres niños y por lo menos siete años desempleado. Los tambores van sonando desde la Avenida. Urdaneta hasta la Avenida Francisco de Miranda, “tun, tun, tun, tun, tun” . Para las 2 de la tarde han cantado y rezado no menos de veinte veces. Al final del día, la ganancia es repartida entre tres, bueno eso supone uno, porque son tres los músicos en andan en la onda de rebusque.

Noviembre y diciembre son los me­jores meses, dicen que “es porque la fe se incrementa”. Y es que “rezar con fe, para que nos paguen más”, parece ser el lema de estos músicos. Mientras tanto, en cualquier esquina ellos tocan, hacen rezos y pasan el sombrero.

El semáfo­ro está en rojo, y un niño hace mala­bares, a un costado y como parte del escenario, emerge un gigantesco afiche, “con Barreto[7] ganamos todos” . Curio­so slogan para un poster cuyo personaje ha aumentado algunos kilos de más; pero como dice el can­to, “si San Juan lo tiene San Juan te lo da”

Imagen de Leo_65 en Pixabay 


[1] Plaza Mayor de Caracas, fundada en 1567, fue el centro del comercio. A la plaza se le hicieron algunas modificaciones durante siglos. La más importante fue la de 1754 del gobernador Felipe Ricardos, que le construyó unas arcadas para bordear la plaza.

Durante la época colonial se usó para actos de todos tipo entre ellos la ejecución y fusilamiento de enemigos del gobierno colonial español y partidarios de la independencia. En esa plaza fue asesinado el precursor de la independencia José María España, cuyo cadáver fue descuartizado en el emblemático lugar en 1799.

Frente a la plaza se encuentra la sede del cabildo caraqueño y ella fue escenario de los eventos del 19 de abril de 1810 el primer paso que condujo a la independencia de España.

Después de la independencia, la plaza pasó a ser conocida como Plaza de Armas y Plaza del Mercado. En 1842 cuando los restos de Simón Bolívar son traídos de Santa Marta a Caracas y se empieza a llamar Plaza Bolívar y en 1874 el gobierno de Guzmán Blanco formaliza este nombre.

[2] La iglesia fue fundad en Noviembre de 1892 se inaugura. Desde ese momento el culto al Corazón de Jesús tiene un espacio permanente. El obispo Rodríguez Obregón cedió a estos religiosos el derecho de patronato que él poseía sobre la capilla, como fundador de esta, a solicitud del sacerdote dominico venezolano Ildefonso Izaguirre Valero quien ansiaba el regreso de sus hermanos dominicos a Venezuela.

Los religiosos dominicos tomaron posesión de la capilla el 12 de Mayo de 1903, e iniciaron una nueva etapa que abarcaría tanto las actividades culturales como la arquitectura del templo mismo. La actual iglesia fue construida durante las primeras décadas del siglo XX por el arquitecto Luís Muñoz Tébar, de inspiración neogótica. En 1956 su fachada fue demolida para dar paso a la avenida Fuerzas Armadas, construida. La fachada actual es obra del arquitecto Jan Goreck,  quien la reconstruyó en 1962. La iglesia está ubicada, haciendo esquina, entre la Avenida Fuerzas Armadas y la Avenida Universidad de Caracas

[3] Conocido personaje de un emblemático programa de humor cómico la Radio Rochela, que hacía el papel de un brujo

[4] Coloquial expresión Venezolana para decir “que hay que pagar”. “¿Cuánto es la bajada de la mula? ¿Cuánto cuesta?

[5] Ñapa o adicional

[6] Refiere a Hugo Chavez

[7] Refiere a Juan Barreto que ese año era el candidato a Alcalde de Caracas, seleccionado a dedo por Chavez

Anuncios Clasificados*

*Publicado en la edición impresa del Diario El Universal el 30 de julio de 2005

Fidel Salgueiro

Sindicalista profesional. Se ofrece para trabajar en la agencia sindical del gobierno. Pico de Plata. [1]Experiencia probada negociando contratos colectivos en la IV República. Se ofrece con 16 horas semanales de trabajo y 40 pagas. Solo requiero permisos sindicales abiertos y puedo firmar donde haga falta. [2]

Libertador para América Latina.[3] Se ofrece experto en luchas asimétricas. Lo libero todo. Si alguien no lo desea es igual, se libera como sea.  

Se busca hombre nuevo. Favor abstenerse balseros, defensores de los derechos humanos, antichavistas, antifidelistas, intelectuales, humoristas, periodistas sin fronteras. etc.

Estoy solita en casa. Soy una vaquita de seis meses, mis dueños me venden por cese de actividad ganadera en Venezuela. Favor abstenerse intermediarios. [4]

Se venden títulos Tesoro.[5] Pueblo hermano latinoamericano busca interesado en adquirir títulos de su deuda externa. Favor dejar mensaje en la Embajada.

Cursos por correspondencia. Empresa con alta trayectoria en el adiestramiento, ofrece los siguientes cursos:

  • De militar a Alcalde[6] en solo 10 lecciones.  
  • Cámbiele el nombre a la capital y resuelva todos sus problemas. [7]
  • Nueve pasos para armar una trampa electoral en elecciones automatizadas.
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Busco esposa. Solicito compañera para casarme, menor de 35 años, con carro, casa y trabajo. buenamoza y solvente. No importa si esta con la revolución, puedo adaptarme. Dispuesta a mantener a un hombre sinvergüenza. Favor abstenerse si no cumple algún requisito.

Ultima Hora: Gobierno revolucionario busca brujo para asesorar presidente en materia de lucha anticorrupción y hacker experto en guerra electrónica asimétrica[8] con especialidad en televisión continental.[9]

Imagen de sandid en Pixabay 


[1] Hablador.

[2] En el año 2003 el gobierno creó la Unión Nacional de los Trabajadores (UNT) una central sindical para contrarrestar a la histórica Confederación de trabajadores de Venezuela (CTV), la cual ha ejercido una férrea oposición a los regímenes de Chávez y con menor fuerza al de Nicolas Maduro. Para el año 2005 el gobierno la había debilitado considerablemente, parte de los sindicatos que afiliaban a los trabajadores del sector oficial y que estaban afiliados a la CTV, junto algunos de sus miembros directivos se habían pasado a la UNT.

[3] Una clara alusión a Hugo Chávez que consideraba que era su responsabilidad histórica liberar a la América Latina del “yugo imperialista de Estados Unidos”

[4] Desde el inicio de su mandato Chávez se dio a la tarea de acabar con lo que él llamaba “el latifundio de las oligarquías” y terminó por afectar el sector agropecuario nacional.

[5] Hugo Chávez fue generoso con la administración de los Kirchner. Se calcula que entre el año 2005 hasta el 2008 Venezuela compró bonos argentinos por al menos $5.600 millones. 

Estas operaciones de crédito público, como se la llamaba a la emisión de estos bonos, comprados por Venezuela y su gobierno fueron constantes durante las dos administración kirchnerista,(Néstor y Cristina).

Chávez participó de compras de títulos emblemáticos como el Boden 12 (una ampliación que se hizo luego de ser emitido en 2002 para salir del corralito), el Boden 2015, Bonar 10 y los Bonos del Sur.

En 2005 Venezuela adquirio $1.563 millones en Boden 2012 y en 2006 otros $2.865 millones. Es decir una cuarta parte de los $17.525 millones de Boden 2012 fue comprado por el régimen de Venezuela para favorecer al gobierno argentino del momento.

En 2008, en una de las últimas operaciones de deuda con la Argentina, el gobierno de Venezuela compró 1.000 millones del Boden 15.

Detrás de la billetera petrolera de Chávez se escondía un mega-negocio conocido como “bicicleta financiera”. Y que operaba de la siguiente manera:

  • El gobierno venezolano compraba los bonos argentinos y luego les pedía los bancos de inversión (elegidos a dedo) y casas de bolsa que le estructuraran una nota de deuda. Una nota es un bono cuyo rendimiento depende, en este caso, de la canasta de bonos que el gobierno de Chávez compró.
  • Luego de que esa nota estaba estructurada, el gobierno venezolano se la vendía a la banca venezolana -pública y privada- al tipo de cambio oficial por dólar más una prima.
  • Aunque los bonos estaban nominados en dólares, la nota se pagaba en bolívares. La idea -de los genios financieros del gobierno- era que esta transacción servía para absorber bolívares y de esta manera baja la cotización del dólar paralelo -dolar del mercado negro o no oficial -ya que en Venezuela habia control de cambio. Esto generaba dos precios para el dolar, uno oficial para “enchufados” y otro paralelo siempre mas caro y que terminaba por ser el marcador de la economía del país.
  • Cuando las bancas de inversión compraban las notas, de inmediato las traspasaban a una cuenta de valores en el exterior. El control de cambios del gobierno controlaba la circulación del dolar, pero no controlaba los activos financieros y de esta manera y de un modo “legal” se hacia dinero con el gobierno. Esta misma centrifuga se usó con la deuda publica venezolana y un mecanismo similar fue usado para las importaciones de bienes y servicios. Por supuesto hasta que fue demasiado tarde.
  • Una vez que la nota estaba en una cuenta en el exterior, el banco tenedor de la nota la vendía al banco de inversión, el mismo que estructuró la nota, al tipo de cambio paralelo, ganándose en la operación la diferencia entre el cambio oficial y el paralelo.
  • El banco de inversión sólo era un intermediario del gobierno, y por ello ganaba la comisión correspondiente por estructurar y gestionar la liquidez del titulo. Creándose con los bonos de la deuda argentina y venezolana uno de los desfalcos más grandes hechos a Venezuela.

[6] Una constante en Venezuela ha sido la de los militares metidos a políticos. En la practica la Fuerza Armada Nacional Bolivariana se convirtió en el partido de la revolución.

[7] Otra constante ha sido la de cambiarle el nombre a las ciudades o estados o en su defecto ponerles el adjetivo bolivariano. Es así como el municipio Libertador pasó a llamarse municipio Bolivariano Libertador.

[8] A partir del año 2003 el gobierno empezó a hablar de la guerra asimétrica en su contra y es cuando le da inicio al proceso de guerra sucia en Internet como forma de combatir a sus enemigos.

[9] Ese año se inicia la señal de Telesur (una televisora de señal satelital para los países de América latina y un gran negocio para Uruguay) para contrarrestar a CNN

A un presidente inexistente *

*Publicado en la edición impresa del Diario El Universal el 12 de julio de 2005

Fidel Salgueiro

No hay nadie más reconocido y comentado por todos, a veces mucho, mucho tiempo, que aquellos que llevan la contraria y discuten pendejadas; los que meten un autogol; los que se ponchan con tres en base, dos out, cerrando el noveno inning y con el juego empatado. En una final, donde el equipo es home club.

También están los que le pegan a su mujer que, aun cuando parezca mentira son más de lo que Se piensa; los borrachos; el cura que se dice revolucionario y por supuesto el Presidente de un Parlamento que no existe.

La siguiente entrevista. fue realizada a un presidente de Asamblea Nacional[1] que no existe, en un país que si existe.

Presidente usted realmente existe?

—Cobro por ser parlamentario y presidente. Obviamente existo.

¿Qué valor tiene para usted la Constitución?

—10 mil bolívares la empastada y 5 mil bolívares la de bolsillo que,  es de color azul y muy buena para los estudiantes.

¿Alguna vez ha preparado alguna votación amarrada y entubada[2]?

—Si se refiere a la Ley del Banco Central[3] eso no fue un tubo sólo fue un compromiso con el Presidente de la Republica para apoyarlo en la causa justa de darle al pueblo las reserva monetarias excedentarias[4].

—¿Qué sintió cuando el Presidente la República lo postuló para la presidencia de la Asamblea Nacional?

—¡Qué susto que me pegué cuando él me llamó! Yo creí que me iba a obligar a hacer un acto de conscripción, pero no fue así. Solo me pidió que cogiera línea[5] de vez en cuando.

—Una vez que deje el parlamento ¿A qué se dedicará señor Presidente?

—El que no sabe enseña. Dictaré la cátedra de Derecho Constitucional con especialización en los reglamentos de debate del Parlamento y énfasis en el uso de la autoridad militar para meter en cintura a quienes no entren por el aro[6]. En tiempo de vacaciones me dedicaré a la actividad sindical[7], también es probable que busque chamba[8] en el órgano electoral. Aun me faltan cosas por aprender.

Imagen de PublicDomainPictures en Pixabay 


[1] En ese año era Presidente de la Asamblea Nacional Nicolas Maduro Moros, actual Presidente de la Republica. Su designación como presidente de la Asamblea fue hecha por Hugo Chávez.

[2]En Venezuela existe el voto de conciencia para los parlamentarios. Es decir pueden votar contra la postura del gobierno si lo desean. Se dice que una votación esta amarrada y entubada porque todos los votantes votan una sola línea o con una instrucción. Durante el régimen de Chávez y ahora maduro, se vota en atención a las directrices del ejecutivo.

[3] En 2005 se creó el Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden) dentro de una reforma a la Ley del Banco Central de Venezuela (BCV). La idea de este Fondo es que los ingresos extraordinarios de la renta petrolera fueran al Fonden en vez de ir al Fondo de Estabilización Macroeconómica (FEM). Un fondo creado en 1998 con el objetivo de mejorar la estabilidad fiscal que emulaba del Fondo de Estabilización de Noruega. Chávez que no creía en la macroeconomía fue debilitando el FEM.

En el año 2011 PDVSA sustrajo 829 de los 832 millones de dólares que tenía depositados en el FEM para atender proyectos habitacionales del presidente o Misión Vivienda. Desde entonces, los fondos depositados en el FEM no han superado los 3 millones de dólares.

Antes de la reforma de la Ley del BCV, las divisas que ingresaban al país por la venta de hidrocarburos de PDVSA debían ser vendidas al BCV. A partir del 2005, el remanente de divisas de PDVSA, después de cubrir sus contribuciones fiscales y gastos operativos, debían transferirse Fonden (Artículo 113, Ley del BCV, año 2005).

[4] Chávez inventó el concepto de “reservas excedentarias” que, en la reforma de la Ley del BCV de 2005 se denominó “nivel óptimo de reservas” y se estableció que el BCV debía hacer una transferencia única de 6.000 millones dólares al Fonden durante el ejercicio fiscal 2005. Se seguía así una instrucción presidencial a partir de ese momento las reservas en divisa no las manejaba el BCV sino el presidente de la República.

El 20 de julio de 2005, durante el lanzamiento del Programa para la Transformación Endógena de Barrios, Chávez celebró la aprobación de la reforma de Ley del BCV diciendo “comencé pidiendo un millardito, (mil millones de dólares) ahora son seis millarditos los que podrá utilizar el gobierno”. Esta reforma le quitó autonomía al Banco Central y fue la base para iniciar la escalada de inflación que no ha dejado de pararse en Venezuela.

[5] Coger línea: Recibir instrucciones

[6] Resultó ser una triste verdad para todas sus actuaciones. Ahora como Presidente de la Republica usa a la Fuerza Armada para repeler a los opositores a su régimen.

[7] Maduro antes de ser parlamentario era dirigente sindical del Metro de Caracas.

[8] Buscar chamba: Buscar trabajo

Test de corrupción *

*Publicado en la edición impresa del Diario El Universal el 27 de mayo de 2005

Fidel Salgueiro

Dado que el Quijote ya no anda caballo sino que monta en bicicleta; la utopía camina de la mano de Sancho Panza y la corrupción galopa montada en patineta, hemos querido lanzar el siguiente cuestionario para medir su cociente de corrupción.

1. Aparece una nota de prensa sobre el desvío de fondos en la principal empresa del país[1] y usted es miembro de uno de los poderes públicos[2], decide: A) Investigar. B) Le da un ataque de sordera testicular[3], rechaza las denuncias y se va para su casa a ver televisión. C) Sale a marchar en defensa de la empresa, que está siendo víctima de una conspiración de la CIA.

2. Usted es ministro o ministra del trabajo y le llegan al despacho denuncias de personas a las cuales se le ha negado el derecho al trabajo, porque aparecen en una lista negra. Usted: A) Investiga a la persona sobre la cual hay denuncias por perseguir a otros. B) Le da un ataque de “diente roto” [4]y Se retira a su casa a pensar. C) Asume que todo es un invento mediático en contra de la revolución, porque a su despacho ”no ha llegado la primera denuncia”.

3. Usted es el alcalde del Municipio Libertador, y ante la queja pública de que las calles de Caracas están sucias y olorosas a orines, repletas de huecos y son inseguras. Usted:  A) Reconoce las fallas y trata de corregirlas. B) Asume la sordera testicular cómo axioma de su gestión. Total, sus días se cuentan en “Alo Presidente[5]“, C) Rechaza las denuncias y acusa a los medios de inventar pendejadas para desprestigiar a la revolución y sus alcaldes.

4. Usted es presidente de la Asamblea Nacional y uno de los partidos del gobierno acusa a otros parlamentarios del gobierno de narcopanas[6]. Usted decide: A) Investigar y tomar acciones. B) No pararle, es decir le da sordera testicular. C) Señala a los diputados denunciantes de ser agentes del imperialismo.

Resultados: Mayoría de A, sin dudas usted no es parte del proceso. Mayoría de B, usted es de esos gobierneros que se toman las cosas light. Mayoría de C, ¿Será que usted está enchufado en el gobierno?[7]

Imagen de ddzphoto en Pixabay 


[1] Refiere a Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA), la principal empresa del país que desde el año 2003 viene siendo victima de un gran desfalco.

[2] Refiere a la Fiscalía General, la Defensoría del Pueblo y la Contraloría General de la Nación responsables de establecer controles al poder ejecutivo, poderes que estaban todos en manos de funcionarios simpatizantes o miembros del chavismo.

[3] No pararle bolas o simplemente no hacerle caso.

[4] El cuento El diente roto de Pedro Emilio Coll. Es la historia de Juan Peña que “a los doce años, combatiendo con unos granujas recibió un guijarro sobre un diente; la sangre corrió lavándole el sucio de la cara, y el diente se partió en forma de sierra.

Desde ese día principia la edad de oro de Juan Peña. Con la punta de la lengua, Juan tentaba sin cesar el diente roto; el cuerpo inmóvil, vaga la mirada sin pensar. Así, de alborotador y pendenciero, tornóse en callado y tranquilo” y así murió. “…Pasaron meses y años, y Juan Peña fue diputado, académico, ministro y estaba a punto de ser coronado Presidente de la República, cuando la apoplejía lo sorprendió acariciándose su diente roto con la punta de la lengua. Y doblaron las campanas y fue decretado un riguroso duelo nacional; un orador lloró en una fúnebre oración a nombre de la patria, y cayeron rosas y lágrimas sobre la tumba del grande hombre que no había tenido tiempo de pensar”.

[5] El show televisivo del presidente Chávez, desde donde anunciaba su gestión de gobierno.

[6] Narco amigos

[7] El diente roto de Pedro Emilio Coll

“A los doce años, combatiendo Juan Peña con unos granujas recibió un guijarro sobre un diente; la sangre corrió lavándole el sucio de la cara, y el diente se partió en forma de sierra.

Desde ese día principia la edad de oro de Juan Peña. Con la punta de la lengua, Juan tentaba sin cesar el diente roto; el cuerpo inmóvil, vaga la mirada sin pensar. Así, de alborotador y pendenciero, tornóse en callado y tranquilo. Los padres de Juan, hartos de escuchar quejas de los vecinos y transeúntes víctimas de las perversidades del chico, y que habían agotado toda clase de reprimendas y castigos, estaban ahora estupefactos y angustiados con la súbita transformación de Juan.

Juan no chistaba y permanecía horas enteras en actitud hierática, como en éxtasis; mientras, allá adentro, en la oscuridad de la boca cerrada, la lengua acariciaba el diente roto sin pensar.

-El niño no está bien, Pablo -decía la madre al marido-, hay que llamar al médico.

Llegó el médico y procedió al diagnóstico: buen pulso, mofletes sanguíneos, excelente apetito, ningún síntoma de enfermedad.

-Señora -terminó por decir el sabio después de un largo examen, la santidad de mi profesión me impone él deber de declarar a usted…

-¿Qué, señor doctor de mi alma? -interrumpió la angustiada madre.

-Que su hijo está mejor que una manzana. Lo que sí es indiscutible -continuó con voz misteriosa- es que estamos en presencia de un caso fenomenal: su hijo de usted, mi estimable señora, sufre de lo que hoy llamamos el mal de pensar; en una palabra, su hijo es un filósofo precoz, un genio tal vez.

En la oscuridad de la boca, Juan acariciaba su diente roto sin pensar.

Parientes y amigos se hicieron eco de la opinión del doctor, acogida con júbilo indecible por los padres de Juan.

Pronto en el pueblo todo se citó el caso admirable del «niño prodigio», y su fama se aumentó como una bomba de papel hinchada de humo. Hasta el maestro de la escuela, que lo había tenido por la más lerda cabeza del orbe, se sometió a la opinión general, por aquello de que voz del pueblo es voz del cielo. Quien más quien menos, cada cual traía a colación un ejemplo: Demóstenes comía arena, Shakespeare era un pilluelo desarrapado, Edison… etc.

Creció Juan Peña en medio de libros abiertos ante sus ojos, pero que no leía, distraído con su lengua ocupada en tocar la pequeña sierra del diente roto, sin pensar. Y con su cuerpo crecía su reputación de hombre juicioso, sabio y «profundo», y nadie se cansaba de alabar el talento maravilloso de Juan. En plena juventud, las más hermosas mujeres trataban de seducir y conquistar aquel espíritu superior, entregado a hondas meditaciones, para los demás, pero que en la oscuridad de su boca tentaba el diente roto-sin pensar.

Pasaron meses y años, y Juan Peña fue diputado, académico, ministro y estaba a punto de ser coronado Presidente de la República, cuando la apoplejía lo sorprendió acariciándose su diente roto con la punta de la lengua. Y doblaron las campanas y fue decretado un riguroso duelo nacional; un orador lloró en una fúnebre oración a nombre de la patria, y cayeron rosas y lágrimas sobre la tumba del grande hombre que no había tenido tiempo de pensar.”

Pedro Emilio Coll (Caracas, 12 de julio de 1872 – misma ciudad, 30 de marzo de 1947) fue un periodista escritor, ensayista, político y diplomático venezolano. Fundador de la revista Cosmópolis. Se le reconoce como uno de los principales promotores del modernismo literario de Venezuela. Fue cónsul de Venezuela en Southampton entre 1897 y 1899 donde aprovechó para trabajar con la revista Mercure de France encargándose de la sección Letras Hispanoamericanas. En 1911 se le incorporó como Individuo de Número de la Academia de la Lengua y en 1934 ingresó como Individuo de Número de la Academia Nacional de la Historia. Contribuyó junto a Luis Manuel Urbaneja Achelpohl a la incorporación del modernismo en la literatura venezolana. Entre 1895 y 1907, fue colaborador de El Cojo ilustrado donde publicó una serie de cuentos, entre ellos El diente roto considerado como un clásico del género. En 1896, publicó su primer libro titulado Palabras, una recopilación de ensayos sobre arte y educación. En 1927, aparece La escondida senda, título que representa su tercera recopilación de ensayos, esta vez de carácter histórico. En 1948, fue publicada en forma póstuma su obra El paso errante, la cual era una selección para la Biblioteca Popular Venezolana del Ministerio de Educación. Tomado de la fundación Cultural Bordes

Tal vez, Panchito Mandefuá*

Fidel Salgueiro

*Publicado en la edición impresa del diario El Universal de Caracas el 29 de enero de 2003

Se llamaba José, pero ha podido ser Panchito Mandefuá[1], era un niño cualquiera de 12 años. Una noche, mientras deambulaba por las calles caraqueñas, fue pateado brutalmente por dos borrachos[2]. ¿Su crimen? Ser un niño de la calle, un molesto recuerdo para la efervescencia revolucionaria; la mortificante personificación de la promesa de dejar de llamarse Hugo Rafel Chávez[3].

Y ¿si muere? Quizás lo convertirán en mártir, al que seguramente le cantaran, algún domingo de televisión: “Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos”[4]. En el entierro de José siempre podrá leerse “Yo sólo quise ser un niño, era mi derecho, pero no me dejaron”.

Y con la frase pudiésemos escribir mil historias.

Gabriela, nació en la Orquídea, uno de los grandes barrios de Barcelona[5], donde el alcalde de la revolución no ha podido construir una simple escuela con comedor y donde las oportunidades no existen para estudiar o trabajar. Se metió en la prostitución para poder sobrevivir. Algunos dicen que es su opción y su culpa, nada más hay que ver el tipo de opciones que ha tenido.

Goyo es de Puerto Ordaz, de otro barrio, se droga con pega, apenas puede caminar, habla con mucha dificultad, se babea mucho y adelgazó bastante, mucho más de lo deseado.

Mariela tuvo el bebé en la calle, y al nacer se lo quitaron y no supo cómo, ni quién.

Y tú, mi querido José o debería llamarte Panchito Mandefuá, de algún barrio caraqueño, hijo del maltrato. Cómo duele saber que eres una promesa incumplida! cómo esperanzarte con el futuro por venir!, y es que por encima de todo, el compromiso es contigo. Tu mejor amigo Carlitos aun llora al recordar con impotencia que, esa noche no pudo ayudarte.

Cinco años han pasado desde que la promesa de acabar con los niños de la calle fuese pronunciada y tu historia sigue allí. Nadie cambió su nombre y en los libros de proclamas y vídeos internacionales, que de la revolución se hacen, la promesa no aparece. Seguramente no alcanzaron las misiones con nombres de patriotas para resolver tu drama.

Si es de tu interés saber quiénes firmaron[6], me confieso entre aquellos que lo hicieron, no por traidor sino por tener la certeza que tu país, nuestro país, se merece otro destino. Uno alejado del populismo de un militar, cuya revolución es un verdadero fraude y no podía ser de otra manera. proviene de un discurso que les hace trampa a las ideas de justicia y cambio social.

Es duro pensar que si tan solo el presidente hubiese cumplido esta promesa, ya el país sería otro.[7]

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay 


[1] La historia de Panchito Mandefuá es una historia de Navidad, parte de las tradiciones venezolanas, tan instalada como la comida o las costumbres de esta época en Venezuela. Los niños de mi generación crecimos con ese cuento, que fue llevado al cine y la televisión, al teatro universitario. Es un cuento para sensibilizar a los hijos ante el problema social de la infancia abandonada.

Panchito Mandefuá es la historia de un niño sin hogar, de esos que, luego de veinte años de socialismo, pululan por toda Venezuela y que desde muy temprano salen a la calle para ganarse el sustento. En el cuento Panchito se gana la vida limpiando zapatos, vendiendo billetes de lotería y también periódicos en la calle lo señalan como “Granuja y tracalero (forma de decir tramposo en el léxico venezolano)” y como no tenía, o no sabía su apellido, se inventó el de Mandefuá, que lo pronunciaba con orgullo.

El cuento es del famoso escritor venezolano José Rafael Pocaterra, novelista, ensayista y poeta, considerado uno de los mejores cuentistas venezolanos del siglo XX. En 1907 fue encarcelado por oponerse a la dictadura del general Juan Vicente Gómez.

Inicialmente se llamó De cómo Panchito Mandefuá cenó con el Niño Jesús.  La historia tiene su lado amoroso Panchito va a encontrarse en noche buena con Margarita, una niña a la que le han robado una bandeja de dulces que llevaba para la casa donde trabajaba. Panchito se gasta casi toda su plata reponiéndole las golosinas y ella lo compensa con un beso. Así, en plena nochebuena se quedó sólo con veintiséis centavos. Pero bien valió la pena quedar limpio –pensaba Panchito- porque conoció a Margarita y le dio un beso: “¡Qué diablos! El día de gastar se gasta”.

El final de la historia es triste porque mientras Panchito pensaba en su cena navideña fue arrollado y quedó inerte sobre los rieles del tranvía. El comentario entre los transeúntes fue “¡Nada hombre! que un auto mató a un muchacho ‘de la calle…”. “Y así Panchito Mandefuá fue a cenar en el Cielo, invitado por el Niño Jesús esa Noche Buena…

[2] A comienzos de enero de 2003 la prensa reseñó el maltrato del que fue objeto un niño de la calle de 13 años, por parte de dos adultos en estado de ebriedad. Este articulo reseñó esa circunstancia y el hecho que casi cinco años después del inicio de su mandato seguían existiendo niños de la calle en proporciones superiores a las recibidas por Chávez.

[3] En 1998 Hugo Chávez, recién ascendido a la presidencia, proclamó en un discurso de toma de poder: “Yo me prohíbo a mí mismo. Hugo Chávez se prohíbe a sí mismo que haya niños de la calle en Venezuela. ¡No puede haber niños de la calle en Venezuela! (…) Asumamos nuestra culpa. Yo de primero, seré el primer culpable si hay niños abandonados en Venezuela. No permitiré que en Venezuela haya un solo niño de la calle; y si no, dejo de llamarme Hugo Chávez”.

[4] En Venezuela Hugo Chávez puso de moda, santificar personajes e historias de la izquierda como forma de ensalzar su gesta revolucionaría, para ello se valía de los cantos de Ali Primera, uno de estos cantos era “los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos”.

[5] Barcelona, capital del estado Anzoátegui, Venezuela

[6] Refiere a la recogida de firmas para activar el referéndum revocatorio contra Hugo Chávez. El gobierno y sus seguidores calificaron de traidor a la patria a quienes firmaron y en consecuencia los persiguieron políticamente.

[7] Casi 20 años después del juramento de Chávez, lo único que logró su revolución fue que los jóvenes desamparados se hicieran invisibles en los registros oficiales. Se trata de una realidad que no ha desaparecido e incluso ni siquiera, disminuido.

Ser feo*

Fidel Salgueiro

*Publicado en la edición impresa del diario El Universal de Caracas el 18 de agosto de 2005

Ser feo o bien parecido es una cuestión de suerte, de hecho sólo la naturaleza interviene a la hora de hacernos lucir como Brad Pitt o Carlos Sicilia[1], sin embargo, y pese a la creencia popular, ser feo tiene algunas ventajas.

Lo primero es averiguar si uno es realmente feo, es decir si el conocimiento va más allá de una simple presunción y eso es bastante fácil descubrirlo. Cuando nuestras amigas comienzan a decirnos: “Tu amigo está bien bueno” o nuestros padres empiezan a alentarnos a estudiar porque “lo importante es la belleza interior”, acabamos de descubrir que realmente somos feos.

Es la explicación por la cual la mayoría de los feos nos volvemos estudiosos. Estamos “desarrollando nuestra belleza interior”, o nos convertirnos en buenos conversadores y humoristas para levantarnos a la mujer soñada, por aquello de que las encuestas de las revista Cosmopolitan, afirman “que lo importante no es ser bien parecido sino hacerlas reír”.

También es la explicación por la que los feos termínanos siendo humoristas, no siempre buenos, ministros o presidentes, usualmente muy malos. ¿Conoce usted a algún humorista, ministro o presidente venezolano que no haya sido feo? Ejemplos abundan Joselo[2] y Pepeto[3], entre los humoristas o Hugo Rafael Chávez y todos sus ministros revolucionario que, salvo las honrosas excepciones de las mujeres responsables de alguna cartera ministerial, son feos.

Lo único cierto es que tanto ministros y ministras ponen cara feos cuando el presidente los regaña en televisión y les dice: “estoy orgulloso de ustedes a pesar de que son más malos el que el carajo”.

Otra ventaja de ser feo es que la gente de inmediato asume que se tienen superpoderes. Si usted es feo y se levanta a Daniela Kozán[4] siempre dirán “¿ése qué tendrá?” Eso puede significar dinero o atributos físicos, aun cuando nada de eso sea cierto.

Las ventajas de ser feo crecen con el tiempo. Por ejemplo si uno es feo, siempre tiene cara de feo y por tanto nunca le dirán “¡Qué viejo estas!” o “¡Coño los años te han castigado!”, simplemente porque se sigue siendo feo.

Por tanto ser feo significa ser unas veces culto otras veces cómico y otras un hablador de pistoladas. Lo curioso es que en la Venezuela revolucionaria, los dos últimos atributos parecen ser solo los necesarios para ser un buen humorista o un muy mal presidente. No tengo duda alguna que nuestro líder hubiese sido excelente actor en radio rochela y lo más importante no le estaría haciendo tanto daño al país

Imagen de composita en Pixabay 


[1] Comediante y guionista del programa de humor Radio Rochela

[2] Famoso comediante de la década de los sesenta, setenta y parte del ochenta.

[3] Gran comediante venezolano. Sus imitaciones del presidente Caldera fueron memorables. Falleció en diciembre de 2018

[4] Modelo Venezolana de finales de los 90.

Los nominados*

Fidel Salgueiro

*Publicado en la edición impresa del diario El Universal de Caracas el 22 de septiembre de 2005

El día de la juramentación de todos los hombres del presidente como candidatos a diputados a la Asamblea Nacional, ocurrieron un par de hechos que, pese a estar provistos de mucha novedad pasaron desapercibidos. [1]

El primero fue el recordatorio a los elegidos de no hacerse ricos de la noche a la mañana. Algo tan de moda en estos tiempos El líder con su particular sabiduría, les pidió a todos los “patriotas y heroicos camaradas”, nominados para representar al pueblo, -que por favor, si entraban al parlamento con un cacharrito[2], saliesen con el mismo cacharrito[3]. Es decir, absténganse de comprarse un BMW o caer en la tentación de andar ostentando aquello que llaman riqueza súbita.[4]

El segundo, y no menos importante acontecimiento fue que, aquellos que quedaron como novia de pueblo, es decir vestidos y alborotados[5] fueron forzados a tomar un curso de relajación y auto-control para poder asumir con mucha calma el asunto de no ser más un diputado del régimen, y al mismo decir con una sonrisa en televisión “me jodieron pero sigo estando con el líder y con el proceso”

El mencionado curso tuvo, entre sus actividades académicas, la durísima prueba de ver durante 16 horas seguidas, y sin levantarse a orinar, la seguidilla completa de las últimas cadenas presidenciales, incluyendo el discurso del presidente Chavez ante la ONU; tratar de sacar el pasaporte o la cedula “como un ciudadano común y corriente” y leerse el ensayo Se puede seguir siendo alguien sin tener la chapa del Congreso, editado los mismos autores de Cómo bajar el agua de la poceta[6] en cinco lecciones.

Debido a la duración curso el presidente de la Asamblea Nacional, ha decidido extender el lapso de las vacaciones parlamentarias. Para aquellos que logren pasar el curso, además del certificado de aprobación, tendrán la oportunidad de ganarse un consulado o algún viceministerio. La única condición para obtener el merecido premio de consolación es seguir alzando la mano hasta diciembre.

Imagen de John Hain en Pixabay


[1] Al momento de escribir este articulo Chávez había elegido, literalmente a dedo, a quienes serían los candidatos a diputados de su partido para las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre de 2005. Para esas elecciones se debían eligir: 167 diputados a la Asamblea Nacional, 12 diputados al Parlamento Latinoamericano y 5 diputados al Parlamento Andino.   En dichos comicios la oposición democrática decidió no participar por considerar que el árbitro electoral no ofrecía garantías de transparencia e imparcialidad.

La abstención fue cercana al 75% y el partido de gobierno obtuvo el 80% de los cargos y el resto los obtuvieron partidos afines al régimen, como el partido comunista. Con este resultado el ejecutivo no tuvo impedimento alguno en sacar adelante una reforma de la constitución para imponer un modelo de socialismo real por constitución en Venezuela. El referéndum producto, de esta reforma, lo perdió el gobierno por estrecho margen.  Y aprovechando la mayoría parlamentaria Chávez decidió ir por el camino de una ley habilitante.

En febrero de 2006 Chávez acusó a la OEA de “estigmatizar los resultados de las elecciones parlamentarias” y calificó como “documento sucio” el informe de los observadores electorales del organismo donde se señalaba “la desconfianza en el proceso electoral y su arbitro por parte de la ciudadanía”.

Los seleccionados como diputados fueron aquellos que Hugo Chávez consideró “cercanos y revolucionarios”

[2] Cacharrito, un coche o carro usado.

[3] Aunque no lo crea el presidente, en locución publica, pidió a sus candidatos que “no se prestasen al saqueo nacional”. Ya desde ese época existía la preocupación por el delito de peculado y la participación de funcionarios y miembros del régimen en actos de corrupción. El gobierno siempre culpó a EE,UU., como lo sigue haciendo en la actualidad, de que estas denuncias eran infundadas y que eran para desprestigiar a la revolución bolivariana. Pese a ello una contante durante estos 20 años de proceso bolivariano ha sido el desfalco a las arcas publicas.

[4] Según cifras del Parlamento Venezolano, el daño patrimonial generado por corrupción en 19 años del gobierno Chávez-Maduro, ascienden a 450.000 millones de dólares (ocho veces el presupuesto destinado a Venezuela en 2012). Resaltan los casos reseñados por la prensa mundial de Nervis Villalobos y Javier Alvarado, ex viceministros de energía; Claudia Diaz Guillen, la exenfermera de Chávez; Rafael Ramírez, expresidente de PDVSA; Luis Carlos Rincón, Cesar Rincón, Pedro Trebbau, Alejandro Betancourt bolichicos; Raul Gorrin empresario. Es innegable que la corrupción ha sido la causante de la crisis económica y humanitaria que hoy exhibe Venezuela, adiconal a las desacertadas politicas publicas.

[5] En Venezuela se usa el refrán “quedaste como novia de pueblo, vestida y alborotada”, que hace referencia a la mujer que es dejada en el altar, como una forma de decir te dejaron por fuera. También es común usar la expresión “quedaste como la guayabera, bonita pero por fuera”

[6] Poceta: water, watercló, excusado, sanitario, retrete.